Cirujanos argentinos, reunidos el 17 de noviembre de 1928 en ocasión del 1º Congreso de Cirugía, escuchaban las palabras del Dr. Alejandro Ceballos que presentaba: "un proyecto para construir la Asociación nacional del Congreso de Cirugía con la idea de formar entre nosotros una Asociación de Cirujanos". Tales ponencias tuvieron franca acogida y se encargó a las autoridades del 2º Congreso Nacional de Cirugía el estudio y presentación del estatuto y reglamento de la futura Sociedad para discutirlo y aprobarlo en las sesiones del Congreso siguiente.
Así dice el primer párrafo del acta constitutiva de la Asociación Argentina de Cirugía, probablemente escrita por el primer Secretario de Actas, Dr. Rodolfo Rivarola.
El 16 de julio de 1930, en una reunión especial, presidida por el Dr. Eduardo Beláustegui, se discutió y aprobó el Estatuto quedando fundada en esa fecha la Asociación Argentina de Cirugía. En el mismo acto fue también elegida la primera Comisión Directiva: doctor Eduardo Belaáustegui; Secretario General: Dr. José Manuel Jorge; Secretario de Actas: Dr. Rodolfo Rivarola; Tesorero: Dr. Luis Tamini; Vocales: Dres. Pedro Chutro, Roberto Solé y Artemio Zeno. En el manuscrito que consta de 8 folios, figuran las firmas de los fundadores, 73 en total.
Aquel proyecto de Alejandro Ceballos de constituir la Asociación Nacional del Congreso de Cirugía para su organización, se transformó al fundarse la Asociación en la "Comisión del Congreso" y, a partir de 1952, en el Comité Ejecutivo de Congresos.
Desde aquel lejano suceso científico, presidido por el Dr. R. A. Marotta, hasta los actuales Congresos, que reúnen más de 3.000 participantes, mucho hubo que variar, modificar, quitar y agregar, desde los exclusivos clásicos relatos, hasta las contribuciones, temas libres, mesas redondas, conferencias, reuniones breves, paneles, forum de investigación y televisado, diálogos con expertos, controversias, coloquios y cursos de distinto tipo, que caracterizan a los actuales Congresos.
Desde 1928 hasta 1969 se editaron 2 tomos con los trabajos de cada Congreso, a partir de este último año se publican a través de un número extraordinario de la Revista (Relatos Oficiales), y en números regulares de la misma en el curso del año las contribuciones y otros temas.
En 1960 se comenzó a publicar la Revista Argentina de Cirugía, órgano oficial de la Asociación, editada inicialmente bajo la dirección de un Comité de Redacción, que en 1974 se transformó en el actual Comité de Publicaciones. Su objetivo principal al ser creada, fue la de ofrecer a los cirujanos argentinos un órgano especializado para difundir su labor, no solamente publicando trabajos de cirugía, sino muy particularmente contribuyendo a la educación continua del cirujano.
En 1962 se creó el Colegio Argentino de Cirujanos, con el fin de propender a regular la actividad de los cirujanos, a defender la ética, la moral y llegar a controlar el título de especialista.
En 1965, el 12 de octubre, durante el Congreso de Cirugía, en la ciudad de Mar del Plata, prestaron juramento los primeros titulares colegiados.
Los primeros Colegiados fueron designados por sus condiciones éticas y méritos quirúrgicos. A partir de ese momento su elección se hizo por rigurosa prueba de admisión éticoprofesional realizada anualmente en todo el país. Los seleccionados prestan año tras año el juramento de práctica en el Acto Inaugural del Congreso ante el Presidente, en ceremonia especial.
En 1974 en Colegio se fusionó con la Asociación, pasando a denominarse Comité Colegio. Desde esa oportunidad el ingreso como miembro de la Asociación, se hizo con los mismos requisitos con los que cumplían los iniciados del Colegio.
En 1981 se produjo la unión con la Sociedad Argentina de Cirujanos, fundada en 1939, para lo que fue necesario modificar el Estatuto. Con ello se ampliaron aún más las actividades de la Asociación. Se creó la categoría de Miembros Adherentes, se continuó otorgando el título de Cirujano Maestro y se agregaron 2 nuevos Comités: el de Sesiones Científicas y el de Educación Médica Permanente, continuando así la tarea ya comenzada por la ex Sociedad Argentina de Cirujanos.
En 1982 la Comisión Directiva estimó que era necesario difundir las actividades a realizar y realizadas por la Asociación, publicándose el Boletín Informativo, bajo la supervisión del Comité de Publicaciones, que se envía a todos sus miembros nacionales y extranjeros.
En 1983 se creó la Comisión de Trauma, integrada por cirujanos y especialistas de todo el territorio nacional y dirigida por un Comité Central y otros regionales. Tiene como misión crear grupos interdisciplinarios que establezcan normas de prevención y tratamiento del traumatizado.
En el mismo año inició sus actividades la Subcomisión de Residencias Hospitalarias, dependiente del Comité de Educación Médica, con el objeto de establecer y promover pautas para el ingreso, programas y evaluación de los aspirantes y sobre todo definir los requisitos para la acreditación docente de los Hospitales y Servicios donde el aprendizaje se lleva a cabo.
En 1984, muy recientemente, se organizaron las comisiones de Infecciones Hospitalarias y de Oncología, a imagen de la de Trauma.
Un nuevo hecho alentador es el actual criterio de aunar esfuerzos con sociedades afines. Su primer resultado ha sido la incorporación en calidad de "Capítulo" de la Sociedad Argentina de Cirugía Torácica y Cardiovascular, la que sin perder su identidad, forma ahora parte de la anhelada gran Asociación Argentina de Cirugía. Esperamos que nuevas sociedades sigan el mismo camino, para que llegue el día de ver unidos a todos los cirujanos del país.
En el orden patrimonial, la Asociación tuvo su sede en la Asociación Médica Argentina, en calidad de Sociedad Huésped, condición que mantiene aún. Pero dado el crecimiento acelerado de la entidad, fue necesario ampliar sus dependencias. En 1976 se adquirió, con dinero de los socios que adelantaron el pago de sus cuotas sociales, su primera sede propia de la calle Esmeralda 1277. Pero a poco de instalarse resultó tambien pequeña; la siguió en 1979 de la calle Paraguay 1365 adquirida con el aporte de la Fundación Alfredo Fortabat. Casi de inmediato se repitió el episodio; fue necesario ampliarla, en el mismo edificio, ocupando los pisos 7º y 8º donde funcionó hasta 1988. Con visión de futuro se ha decidido continuar aumentando el espacio, no solo para sede administrativa sino para desarrollar las actividades científicas periódicas o circunstanciales, excepto el Congreso, que requiere un Centro de Convenciones.
En el orden administrativo, la Asociación, que comenzó en su primera época manejándose con el sólo trabajo de los propios Directivos (de su puño y letra redactaban las actas y demás documentos), debió incorporar nuevos recursos humanos; cuenta con una Secretaria Administrativa, 6 auxiliares y 1 cadete. En este mismo año se incorporó una moderna computadora. El Comité de Publicaciones cuenta con una Secretaria Técnica y 5 auxiliares, para redacción, corrección y despacho de las publicaciones.
La gran actividad desplegada por los Comités y por la Comisión Directiva y la solución de los diarios problemas a resolver superan las posibilidades de tiempo de los Directivos. Fue por ello que en 1983 se creó el cargo de Director. Su función es ejecutar la política fijada por la Comisión Directiva, organizando las actividades necesarias. |